Conoces las propiedades de la canela ?

La especia conocida popularmente como canela, originaria de Asia, se extrae de la corteza de la especie Cinamomum verum, árbol de hoja perenne que puede llegar a alcanzar los quince metros de altura y al que, además de sus usos culinarios, la Medicina Tradicional China le atribuye acciones medicinales.

En ese sentido cabe distinguir dos partes de la canela, por un lado la corteza del árbol, parte comercializada en Europa y a la que sin mucho acierto se la llama “canela en rama” al tomar un aspecto similar a éstas; su acción terapéutica destaca por su capacidad para calentar el cuerpo, mejorar la circulación y aliviar los dolores.

Algunos de las afecciones por frío que se tratan mediante corteza de canela son: el dolor torácico, la ausencia de menstruación o el dolor durante la misma, los reumatismos o el dolor y debilidad en la zona lumbar, entre otras…

Por otro lado se encuentran las ramitas del árbol, cuya propiedad principal según la Medicina China es la de provocar una sudoración suave, por lo que es de gran ayuda en la resolución de resfriados por frío. Comparte algunas de las acciones con la corteza pero lo hace con menor contundencia. No obstante es efectiva en casos de edemas en la parte inferior del cuerpo, dolor al orinar, mareos y palpitaciones.

En cuanto al modo al que se encuentra a nuestro alcance, lo habitual es dar con ella en corteza o en polvo (es la misma parte), aunque también hay en el mercado distintos preparados a base de canela o que la incluyan en su composición, unos por el aspecto terapéutico –jarabes, gotas, cápsulas, ungüentos, aceites esenciales, jabones- y otros por el aspecto gastronómico, como pueden ser galletas, chocolates, caramelos, leche merengada o arroz con leche.

Su característico aroma y sus propiedades medicinales hacen de la canela un recurso interesante para la cocina y una herramienta irrechazable para la fitoterapia china.

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Adelgazar, cuida tu salud y tu cuerpo

Imagínese un río, que circula lentamente y su agua está turbia, con muchas impurezas, pues éstas se depositan en el fondo y los sedimentos se van acumulando cada vez más. En el cuerpo humano ocurre algo muy parecido. Muchas veces nos encontramos ciertas zonas del cuerpo especialmente propensas a acumular grasas localizadas, sin que el cuerpo en general esté en sobrepeso.
Grasas localizadas

Esto lo explicamos desde la medicina china con el ejemplo del río. A lo largo de cuerpo humano se extienden, al igual que la sangre y los nervios, unos canales de energía llamados meridianos, y por estos circula el Qi, la energía vital, como si fuera el agua de un río. En un estado normal, la energía circula de manera fluida y sin obstrucciones,  pero cuando hay una zona con inflamaciones, edemas, úlceras o incluso tumores, significa que la energía de esa zona se encuentra bloqueada y el Qi no circula con fluidez. En un tratamiento de acupuntura, como es natural, estimulamos el flujo de la energía para descongestionar dicho bloqueo.
Las zonas con grasas localizadas suelen coincidir con las zonas del cuerpo que menos movemos y ejercitamos,  como por ejemplo la zona de las caderas, cintura y los alrededores de los pectorales y dorsales, debido al estilo de vida sedentario y a la falta de ejercicios físicos. Y curiosamente, la mayoría de estas zonas se corresponden con el recorrido de meridianos de órganos como el hígado, el bazo, el estómago, la vesícula biliar y el intestino delgado, que son órganos que juegan un papel fundamental en el proceso de digestión, elaboración y evacuación de los alimentos. Activando los meridianos de estos órganos, no solo activamos sus funciones metabólicas, sino también aumentamos el caudal de energía que pasa por estos meridianos. Cuando el agua del río circula más rápidamente y con menos impurezas, moverá automáticamente los depósitos en sus fondos y los eliminará por la evacuación.
Estimulando los meridianos que pasan por las zonas de grasas localizadas mediante ejercicios, masajes tipo golpeteos o la acupuntura, conseguiremos activar la circulación de líquidos, sangre y energía de la zona. Quitar estas “grasas” y “rollitos” tan indeseables no resulta tan difícil, y además es un acto de generosidad para nuestro organismo.

¿Cuál es la cantidad adecuada de ingestión de comida?

La sociedad competitiva actual nos conduce hacia una actitud posesiva, pretendemos acumular más y más, incluso fuera de nuestras capacidades. Mientras seamos víctimas del consumismo, del materialismo y de la acumulación de excedencias, esta actitud nos lleva al mismo tiempo a tener un estilo de vida menos saludable.
Cuando aquí hablamos de “trabajar para vivir o vivir para trabajar”, los chinos hablan de “comer para vivir y vivir para comer”. En la actualidad, el acto de la comida  ha trascendido hasta convertirse en una cultura,  un ritual,  un acto social, familiar, de negocios e incluso de la diplomacia, y es indiscutible que el saborear y degustar una comida bien hecha es uno de los mayores placeres de la vida. Pero no por ello debemos olvidar que el propósito biológico de comer es alimentar y nutrir nuestros músculos y órganos para que el cuerpo pueda cumplir nuestras actividades diarias.
Es cierto también que a veces comemos muy de prisa, sin saborear ni masticar, a veces comemos por obligación y a veces comemos por ansiedad, comemos para rellenar ese vacío, no del estómago sino del espíritu. Y cuando esa actitud de consumismo material entra en nuestro hábito alimentario, entonces lo que nos cuesta no sólo es nuestro bolsillo sino también nuestra salud.
Cumpliendo la ley del equilibrio, los médicos naturistas hablan de “comer lo justo para no tener hambre y beber lo justo para no tener sed.”, es decir, que la comida cumpla su función biológica, sin excesos ni acumulaciones.
Uno de los trucos para medir la adecuada cantidad de alimentos a ingerir en cada comida (en su justa proporción de líquidos, proteínas, hidratos de carbono, fibras y grasas), es que a la hora de su preparación imaginemos que los juntamos todos en una bola que no exceda el tamaño de las dos manos juntas con los dedos abiertos, ese tamaño corresponde justamente al tamaño de nuestro estomago.
Otro truco importante es no echar demasiados condimentos a las comidas, que intentemos conservar y disfrutar de los alimentos en sí, lo más natural posible, masticarlos y saborearlos bien. La comida es un regalo de Dios y es fruto de nuestro trabajo, así que no debe convertirse en una rutina y una obligación, sino que debemos saborearla y disfrutar de ella.
Para controlar la ansiedad, es muy importante tener un estilo de vida con horarios ordenados, con un buen descanso para que el cuerpo y la mente se encuentren en paz y armonía. Para ello es muy recomendable diseñar un plan de actividades que combinan ejercicios físicos (aeróbicos principalmente y anaeróbicos de manera puntual) y ejercicios energéticos como el Qigong o yoga y meditación.
En realidad, el proceso de adelgazamiento resulta ser una experiencia sana y agradable, nos hace comprender de nuevo nuestros hábitos, nociones y actitudes ante la vida. Con un cuerpo más limpio, ligero y sano, podemos encarar el día a día con mayor optimismo, y estar satisfechos de haber hecho un generoso regalo a nuestra salud.

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El poder refrescante de la fruta.

Aunque la fruta tiene numerosas virtudes (vitaminas, minerales, fibra, fácil digestibilidad, poder saciante y refrescante, pocas calorías…) hay que tener cuidado con ellas, sobre todo  en invierno.
La mayor parte de las frutas crecen en los climas cálidos o templados y en las estaciones más cálidas. La Naturaleza nos las ofrece para refrescarnos y ahora no hace calor. Cuando estamos fríos o sentimos frío es mejor no tomarlas.
A algunas personas (con mucho yin o poco yang) no les sienta bien comer fruta cruda y menos fría de la nevera. La cistitis, la disminución de la memoria, gases, malas digestiones, el aumento de síntomas de frío, la falta de resistencia al frío… son algunas de las dolencias que mejoran cuando se suprimen las frutas de la alimentación. Cocerlas o asarlas (manzana o pera) puede ser una solución.
Lo mejor es comer la fruta de la temporada fuera de las comidas, ya que cuando se ingieren con otros alimentos de digestión más lenta, pueden fermentar en los intestinos, sobre todo las que tienen más concentración de azúcar.
Algunas de las frutas de la temporada son:
  • Inverno: manzanas, peras y castañas
  • Otoño: manzanas, granadas, peras y castañas
  • Final del verano: Uvas
  • Verano: Sandía, Peras, melocotones y ciruelas
  • Primavera: Cerezas
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Utilidades del Jengibre para tratar diferentes estados.

Jengibre – Fitoterapia tradicional China

Utilización de Jengibre Fresco – Rhizoma Zingiberis recens – Sheng Jiang

* El rizoma fresco, es la materia más utilizada como diaforético y aromatizante del centro. Pertenece al grupo de materias de Calentamiento Interno, calienta el Pulmón y transforma líquidos estancados.

* Rizoma seco, una vez tostado hasta ser carbonizado exteriormente, se utiliza para tratar hemorragias por falta de contención de Bazo y calentar los meridianos.

* Rizoma fresco de jengibre, una vez envuelto en papel húmedo y colocado cerca del fuego, es útil para tratar dolor abdominal, vómito y diarrea por Frío externo que agrede al Jiao Medio.

* La piel de jengibre fresco, armoniza el centro, trata mediante diuresis la humedad y el edema, especialmente el subcutáneo, pudiéndose utilizar en embarazadas.

* El zumo de la materia fresca, alivia las nauseas y ayuda a calmar la tos.

ATENCIÓN : A dosis altas puede provocar sequedad en la boca, dolor de garganta epistaxis, nefritis e hipertensión.

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Alimentación y MTC

Comemos todos los días, varias veces al día. La influencia de la alimentación en la salud se conoce desde hace tiempos remotos. Actualmente el 80% de las enfermedades están relacionadas con lo que comemos cada día.

La Medicina China aporta una serie de conocimientos ancestrales que nos permiten acompañar los tratamientos de acupuntura y/o fitoterapia. Los alimentos o el tipo de alimentación, sirven para ayudar a resolver muchos de los problemas más habituales.

La conexión entre la dietética según la medicina china con los conocimientos científicos actuales, crean la mejor herramienta para poder utilizar la alimentación como una verdadera medicina. La propuesta es una alimentación sana y equilibrada fuera de toda moda pasajera, cimentada con criterios científicos actuales y con los de la globalizadora medicina china, que nos permita personalizar a cada individuo según su sintomatología.

Pongamos un ejemplo. Tenemos un paciente con un cuadro de insuficiencia de sangre de Hígado. Además del tratamiento de acupuntura, moxibustión o/y fitoterapia, la alimentación va ayudar de manera importantísima a su recuperación. Además de recomendar los alimentos específicos dependiendo de la causa del problema, tenemos muchas ayudas:

Según la medicina china, se deben evitar los alimentos de naturaleza muy caliente, ya que pueden secar la sangre, como el café, el té negro, las especias calientes, el chocolate y las bebidas alcohólicas. Además, hay alimentos que se recomiendan específicamente para nutrir la sangre, por ejemplo: avena, remolacha, alga espagueti de mar, granada, semillas de sésamo y de girasol, carne, pescado y vino tinto. La ciencia occidental permite explicar algunos de los beneficios de los alimentos para este síndrome, además de darnos otras recomendaciones como eliminar el azúcar de la dieta, así como tomar algas espirulina o polen a diario.

Por un lado, la medicina china recomienda algunos alimentos muy interesantes a los que no estamos acostumbrados, por lo que es importante conocerlos y saber cómo tomarlos, como es el caso de las algas. Por otro lado, en muchos casos nos encontramos con supuestas contradicciones entre la dietética occidental o la oriental, como ocurre con el caso de la soja, la carne o la gran polémica sobre los lácteos. En estos casos, tener un buen conocimiento científico (fuera de cualquier interés de la industria alimentaria) que permita tener criterio a la hora de hacer recomendaciones, nos da mucha más libertad y tranquilidad cuando ponemos nuestros tratamientos.

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Alimentación para una buena salud

En la Dietética Energética China, una alimentación acorde a las necesidades del organismo es fundamental para la buena salud ya que la alimentación es la fuente que nutre al cuerpo. De los alimentos obtenemos los nutrientes necesarios para que el organismo reproduzca los procesos vitales. La dietética energética regula la ingesta de alimentos según las propias necesidades.

La dietética energética china atribuye a los alimentos ciertas cualidades energéticas que llegan a influir sobre los estados anímicos y físicos. Por ello, para entender la dietética energética es necesario conocer las características de los alimentos.

El Sabor de un alimento se refiere al gusto particular que nos produce al ingerirlo. Pero también, según medicina china, implica la reacción que produce en nuestro cuerpo. Con este enfoque reconocemos cinco sabores básicos: el ácido, el amargo, el dulce, el picante y el salado. De los cuales los alimentos dulces son los de mayor peso, pues generan un efecto armonizador. El ácido astringe, el amargo seca, el picante dispersa y/o calienta y el salado ablanda las durezas.

Es importante resaltar el concepto de sabor dulce nutritivo, y diferenciarlo del sabor dulce tóxico. Los alimentos dulces nutritivos son en su mayoría las verduras, algunas frutas y los cereales (el maíz, la quinoa, el trigo, la avena, etc.). En cambio los alimentos preparados o endulzados con azúcar, fructuosa, sacarina o cualquier otro endulzante, sea natural o químico, están fuera de la clasificación de sabor dulce nutritivo, ya que su consumo debilita el organismo.

Los alimentos también se relacionan con los cinco elementos de la Medicina China: Tierra, Metal, Agua, Madera y Fuego. Los alimentos con sabor ácido astringente, contraen la energía vital hacia el interior del individuo, y actúa principalmente sobre el hígado y la vesícula biliar; el sabor amargo favorece el drenaje y la evacuación de los deshechos y beneficia al corazón y el intestino delgado. Los alimentos salados tienen la propiedad de ablandar y lubrificar, siendo su principal  campo de actuación los riñones y las vías urinarias, y los alimentos dulces ascienden la energía vital y también tienen propiedades lubrificantes, actuando sobre el bazo, el páncreas y el estómago.

Por otro lado, tenemos el concepto de la Naturaleza de los alimentos, que se refiere al efecto que los alimentos producen en la temperatura corporal. Los alimentos calientes y templados tonifican, calientan y aumentan la vitalidad; los alimentos neutros estabilizan, armonizan y centran la energía, y los alimentos fríos ayudan a refrescar, sedar y además tienen propiedades astringentes e hidratantes.

Para determinar la cantidad de alimentos dulces, ácidos, amargos, picantes o salados, o la naturaleza, adecuados para cada persona, la dietética energética china toma en cuenta las necesidades internas de cada persona, así como las variables externas.

Necesidades internas: Son factores determinantes la actividad física, el estado de salud, el estrés…

Necesidades externas: las estaciones del año, el clima o la humedad.

Antes de realizar unas buenas pautas personalizadas según la dietética energética, es muy importante realizar una buena evaluación previa energética según medicina china para establecer el principio terapéutico a seguir.

Siguiendo estos principios y en base a la gran demanda de formación en Dietética Tradicional China, la Escuela Superior de MTC de Barcelona se ha comprometido a organizar un programa de seminarios cortos enfocados a los distintos aspectos del gran abanico que ofrece la dietética china.

Los seres humanos somos seres conscientes y emocionales. Las emociones forman parte de nuestra vida, rigen nuestras acciones, influyen en nuestro estado psíquico y somático, y muchas veces determinan el éxito o fracaso de las acciones, de un trabajo o incluso de un proyecto de vida.

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